Reconstrucción mamaria: Técnica DIEP

reducción mamariaEl tratamiento del cáncer de mama conlleva en numerosas ocasiones la extirpación de la mama o mastectomía. La reconstrucción mamaria es esencial para recuperar la autoestima y la feminidad y con ello, a superar la enfermedad. Restituye el órgano perdido ayudando a restaurar nuestra imagen y facilitando el equilibrio psicológico. 

Dependiendo de cada caso recomendaremos a la paciente la técnica o técnicas más apropiadas teniendo siempre en cuenta ventajas y riesgos en cada uno de los métodos.

Con el DIEP únicamente utilizamos parte de la piel y el tejido graso subcutáneo del abdomen, preservando la totalidad del músculo y manteniendo su funcionalidad.  

Con esta técnica conseguimos que el tacto y el aspecto de la mama sea el más parecido al natural. La piel del abdomen es fina y su color parecido al del pecho y con la grasa abdominal conseguimos una consistencia muy similar, prescindiendo del uso de implantes, evitando los riesgos derivados de su utilización.  Las dos mamas evolucionarán con el tiempo de la misma manera ante los cambios de peso o el paso de los años.

Además, en la mayoría de los casos, conseguimos también un beneficio estético en la zona del abdomen eliminando el exceso de grasa, como si se tratase de una abdominoplastia.

La recuperación es más rápida que en otras técnicas y también menos dolorosa. Para la reconstrucción mamaria mediante DIEP utilizamos anestesia general y epidural. No es una intervención muy agresiva, aunque sí requiere algo más de tiempo en el quirófano y un periodo de hospitalización de 4 o 5 días.

¿En qué consiste la reconstrucción mamaria?

La reconstrucción mamaria es un procedimiento quirúrgico destinado a crear un nuevo pecho tras la extirpación completa de la glándula mamaria (o mastectomía).

Existen diferentes técnicas de reconstrucción mamaria. La indicación de la técnica idónea depende de múltiples factores como la calidad de la piel, la existencia o no de radioterapia previa, la edad de la paciente, su constitución general, la medida y forma del pecho sano,…

La mayor parte de las técnicas se llevan a cabo en varios tiempos quirúrgicos. En la primera intervención se reconstruye el volumen y la forma de la mama. Posteriormente, son frecuentes los retoques y refinamientos. En muchos casos es necesario operar la mama sana para conseguir mayor simetría con el pecho reconstruido. Generalmente, la reconstrucción del pezón y de la areola se hace en último lugar.

¿En qué consiste la intervención?

La técnica Diep consiste en hacer uso de la piel y la grasa abdominales (por debajo del ombligo) para llenar el volumen que queda tras la mastectomía.

La competencia de la musculatura abdominal no presentará secuelas funcionales después de la cirugía puesto que para este tipo de reconstrucción no es necesario el aporte de tejido muscular.

Este tipo de reconstrucción se realiza en todos los casos con técnicas de microcirugía que permiten restablecer la correcta perfusión del tejido abdominal a partir de los vasos sanguíneos del tórax. Es decir, se unen los vasos sanguíneos del colgajo con los vasos sanguíneos mamarios internos.

La intervención se hará con anestesia general.

Antes de comenzar la intervención el cirujano dibujará en la piel de la mama y el abdomen las líneas que le orientarán en el inicio de la cirugía. Una vez estirada en la mesa de quirófano el cirujano buscará con un aparato de doppler sonido los vasos sanguíneos que irrigan el abdomen. Esta información anatómica también se puede obtener mediante un TAC multidetector realizado previamente a la cirugía.

¿Cuál es la duración de la intervención?

La duración aproximada de la intervención es de aproximadamente 5 – 6 horas.

¿Qué complicaciones pueden aparecer?

Como en todo tipo de intervención, pueden aparecer toda una serie de complicaciones generales, y otras específicas del procedimiento concreto que se le realizará:

– Necrosis del colgajo: Se trata de la pérdida del colgajo (piel y grasa abdominales) como consecuencia de la ausencia de irrigación sanguínea secundaria a una trombosis vascular de uno de los vasos del colgajo (arteria o vena). Sucede en un 5% de los casos. Las pacientes fumadoras tienen un mayor riesgo.

– En caso de trombosis será necesario reintervenir para intentar solventar la trombosis y restablecer la circulación sanguínea hacia el colgajo.

– En caso de necrosis será necesario extirpar el colgajo y valorar la realización de otra técnica reconstructiva.

– Sangrado de la herida quirúrgica. En un pequeño porcentaje de casos puede requerir transfusión sanguínea y/o re intervención.

– Seroma: Cúmulo de líquido claro (suero) en la herida, generalmente en el abdomen. Es una complicación frecuente (20-30%). En la mayor parte de los casos se tendrá que evacuar mediante una punción.

– Infección de la herida quirúrgica.

– Asimetría mamaria: Aunque con la reconstrucción mamaria los resultados son satisfactorios siempre queda una cierta asimetría respecto a la mama sana.

– Cicatrices retráctiles y/o inestéticas. Retraso de la cicatrización. Necrosis umbilical. Apertura de la herida y/o pérdida limitada de piel que puede requerir cirugía adicional. Las pacientes fumadoras tienen un mayor riesgo de complicaciones en la cicatrización.

– Dolor prolongado en la zona de la cirugía. Anestesia cutánea local.

Estas complicaciones normalmente se resuelven con tratamiento médico, aunque en algún caso pueden llegar a requerir una reintervención, casi siempre de urgencia. Aunque la reintervención supone un mínimo riesgo, en casos excepcionales puede tener consecuencias graves.
Es necesario que advierta a su médico de posibles alergias a medicamentos, alteraciones de la coagulación, enfermedades cardiopulmonares, existencia de prótesis, marcapasos, o cualquier otra circunstancia. La presencia de enfermedades concomitantes (diabetes, obesidad, hipertensión,…) puede aumentar la f
recuencia o la gravedad de las complicaciones.

¿Qué pasará tras la intervención?

Dada la duración de la intervención después del quirófano se la trasladará a una unidad de semicríticos. Se trata de una unidad cerrada donde estará ingresada durante aproximadamente 24h per un correcto control de les constantes vitales y de la evolución del colgajo.

Las primeras horas son las más decisivas en el control local de las posibles complicaciones de la vascularización del colgajo.

Durante los primeros días tras la intervención llevará dos drenajes en el abdomen y uno en la mama para evitar la acumulación de líquidos.

En los días de hospitalización y hasta el momento del alta se realizarán curas tópicas de la herida quirúrgica y control de los drenajes.

Las cicatrices que presentará tras la cirugía serán:

1- Las cicatrices en la mama variaran en función de las cirugías previas y se las explicará su cirujano.
2- Una cicatriz horizontal ligeramente curvada en la parte más baja del abdomen.
3- Una pequeña cicatriz circular alrededor del ombligo.
4- En algún caso una pequeña cicatriz (3 cm aproximadamente) en la parte anterior del brazo.

Reconstrucción mamaria : Técnica Diep

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